lunes, 13 de octubre de 2014

IX

"No podía creer que el amor de mi vida viviera a tan pocos minutos de mi, siempre pensé que tendría que viajar por muchos países, por miles de carreteras, siempre pensé que pasaría demasiadas noches sola. Pero estabas ahí a 20 minutos de mi.
...
Tenía razón en que eras el amor de mi vida, no en que fueras para mi".


Los recuerdos se clavan como espinas torturándome sin descanso hasta que la sangre transparente brota de mis ojos hasta mis manos. Nunca paran, por mucho que las detenga ellas siguen ahí esperándome, acechando al momento en el que cierre mis ojos para dejar descansar mi mente en ese mundo de esencias que son mis recuerdos. Y atacan. Madre mía que si atacan, como si de hienas famélicas se tratara, como si las estrellas se agruparan para destruir mi ultimo refugio inventado, nuestro universo.

Quiero saber que pasa en mi mente para solo desear tus besos.
Necesito saber que pasa para que mi corazón no quiera hacer nada que no sea verte cerca.

Hay una razón por la que no hay sentido en todo esto:

Yo escribo en verso.

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